martes, 2 de abril de 2019

Noticias - Pinked: Una Historia de Syd Barrett


Desde el uno de abril, Día de los Inocentes para los angloparlantes, ha comenzado la financiación colectiva (crowdfunding) para rodar una película biográfica (biopic) acerca de Syd Barrett. Ya os lo adelantamos en nuestro Twitter en diciembre del pasado año presentando un vídeo, que ya no está disponible y que no dejó muy buen sabor de boca. [Nota: Nada que ver esto con Elcipse: A piece for Assorted Lunatics]

 

Pues bien, su director, Jim Prues, ha abierto una web con un breve adelanto (teaser) con algunos extractos y una petición para llegar al millón de dólares para realizar el film. Aquellos que contribuyan con vil metal a la causa podrán ver el adelanto de ocho minutos del que te hablábamos antes, y lo que es más importante, recuperarán su inversión. En el teaser que está en su web (y que podrás ver a continuación) habla del fenómeno de Bohemian Rhapsody, su inversión y beneficio, como una de las bazas a tener en cuenta: "¡No tenemos a Freddie Mercury, pero tenemos a Syd Barrett!". Básicamente, trata de los problemas entre Iggy y Syd (¡¿algo de tener un hijo?!) y el conflicto interno de este por no pertenecer más a Pink Floyd.


 Y ya que hemos mencionado Bohemian Rhapsody, vamos a romper dos lanzas por dos biopics que no alcanzaron la repercusión de esta película, pero nos parecen mucho mejor que la película basada en la vida de Freddie Mercury.





Vean y decidan. Y opinen si quieren en nuestro grupo de Facebook.

lunes, 25 de marzo de 2019

The End: Scott Walker (+ cierta anécdota con Syd Barrett)


 
Scott Walker (1943 - )

Su nombre era Noel Scott Engel, y merecería un título entre los grandes ya sólo por su voz. Hoy mismo se nos ha ido dejando un legado de buen gusto y creatividad. Junto a John Maus y Gary Leeds formó The Walker Brothers en 1964, con los que viajó a Inglaterra para encontrar el éxito, esquivo en su natal Estados Unidos. En 1965 el éxito les sonreía, una sonrisa no del todo bienvenida por el joven Scott. En marzo de 1967 lanzaron Images, donde se incluía, por ejemplo, la espléndida “Orpheus”. En ese mismo mes de ese mismo año en la sección Cita a Ciegas del New Musical Express, a Scott se le daba a escuchar doce temas para que diera su opinión. El resultado es bien curioso; Scott pone finos a más de uno como Frank y Nancy Sinatra, Otis Redding, Sandie Shaw, Adge Cuttler


Entre estos singles está… “Arnold Layne”, primera entrega de unos jovenzuelos Pink Floyd, aún bajo la batuta de Syd Barrett. ¿Qué pensaba Scott Walker de aquel extraño single
¿Salieron bien parados Pink Floyd?



"Es bueno. Me gusta. Ni idea de quién es, pero me gusta, y no soy muy buen juez de este tipo de cosas. Es diferente y la letra es interesante. ¿Trata de un travesti? No he probado el travestismo aún".

Pues pulgar hacia arriba para estos neófitos de Cambridge. Este artículo nos recuerda a aquel en que Syd Barrett daba su opinión acerca de tal single de David Bowie, en el mismo año.
Images sería el último álbum de The Walker Brothers en ocho años. En ese año Scott empezó una carrera en solitario que ha inspirado a una legión de artistas. La lista es interminable. David Bowie, Marc Almond, Goldfrapp, Neil Hannon de The Divine Comedy, Jarvis Cocker, Julian Cope, David Sylvian, Radiohead, Steven Wilson, Leonard Cohen

La voz de Scott (con y sin sus “hermanos”) ha llenado de champán las copas de más de una alcoba, y en su última fase, ha iluminado u oscurecido el alma de quienes se atrevieron a tal aventura sonora.


Imposible acabar este homenaje sin recomendar que vean 30 Century Man, documental acerca de la obra de este huidizo genio. Para eso tenemos el magnífico blog de Biciman. Que el siguiente tráiler sirva para abrir el apetito.


Descanse en paz, señor Scott.


sábado, 2 de febrero de 2019

James Joyce y Syd Barrett



James Joyce hoy cumpliría ciento treita y siete años. Nació en este rincón de Dublín. El muchacho se daría a conocer por darle un vuelco a la literatura con prosas como Dublineses (1914), Retrato del Artista Adolescente (1916) o Finnegans Wake (1939). Entre todos ellos, el que le dio su fama universal es su Ulises (1922).

Por ser impulsor definitivo del monólogo interior, expositor de lo sencillo de manera intrincada, no es de extrañar que Syd Barrett cogiera inspiración de su obra a la hora de escribir. Muchas canciones de Syd parecen monólogos interiores, sobre todo las menos ensayadas, las menos pulidas. Syd también tiene un par de palabras creadas a la manera de Joyce.

 

Pues bien, para The Madcap Laughs, Syd decidió poner música a un poema de Joyce, el quinto de su segunda colección de poemas, Música de cámara (1907). No sería el primer artista  que cumpliría este sueño de Joyce coneste poema, pero sí el primero en llevar la letra del dublinés al Rock. Poner música a sus poemas era una inención no muy escondida de Joyce. De hecho los temas de la obra son el deseo de amar, el desengaño, la belleza pero también la universalidad de la música.

Al tema, sin título otro que no fuera el del orden en el que estaba (el quinto) se le bautizó en el estudio como popularmente se le conocía, "Golden Hair". Es uno de los que representa la visión sentimental de Joyce en el poemario: "Yo era un chico solitario que paseaba solo por la noche y pensaba que algún día una chica me amaría".

La versión de Syd que finalmente salió en The Madcap Laughs tiene algunos cambios, sin embargo, la primera,que Syd grabó con el productor Peter Jenner, es el texto exacto al publicado por Joyce:



Hace poco nos enteramos que en 2008 se reunieron treinta y seis artistas para interpretar cada uno de los poemas de Joyce en Música de Cámara, entre ellos, Lee Ranaldo de Sonic Youth, Peter Buck de R.E.M. y Mercuru Rev. Así de bien suena el álbum:



A continuación, alguna que otra versión curiosa de "Golden Hair" que nada tienen que ver con la de Barrett que no sea la letra:

Primero, recitado por Alastair Reid, poeta y experto en literatura hispanoamericana.



Carolyn Kashner para el musical James Joyce’s The Dead.



Brian Byrne y Kurt Elling.


Y esta fue la primera composición de "Golden Hair", de 1925, por Frank Bridge, interpetada aquí por Tay Cheng-Jim.


James Joyce con su rubia esposa.